Las dos empresas españolas ultiman nuevas medidas legales dentro del proceso de arbitraje internacional que mantienen con el gigante argelino. Quieren incrementar la petición de daños y perjuicios por romper el proyecto.
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Repsol y Gas Natural no se amilanan frente a Sonatrach. Las dos empresas ultiman las medidas legales para reforzar su posición en el proceso de arbitraje internacional que mantienen con el gigante gasístico argelino estatal, por la ruptura, el pasado año, del acuerdo conjunto que tenían para desarrollar el proyecto de Gassi Touil.
Inicialmente, la petición de daños y perjuicios que exigían Repsol y Gas Natural rondaba los 400 millones de dólares (más de 260 millones de euros al cambio actual), por las instalaciones que ya se habían llevado a cabo en ese proyecto gasístico en Argelia. Pero las indemnizaciones que quieren pedir los dos grupos energéticos españoles superarán ampliamente esa cifra. Repsol y Gas Natural están dispuestos a pedir cantidades adicionales que casi llegan a multiplicar por diez esa cifra inicial.
Lucro cesante
La razón está en lo que se conoce como lucro cesante (el beneficio que se deja de percibir por la interrupción de un negocio). Repsol y Gas Natural pedirán indemnizaciones por el lucro cesante que les provocará en el abastecimiento de gas la ruptura del acuerdo de Gassi Touil.
Los contratos de abastecimiento de ese proyecto estaban establecidos para un periodo de treinta años, de ahí que las cifras de indemnización pueden resultar multimillonarias. Es difícil cuantificar el volumen absoluto. Entre otros factores, porque el precio del gas, como el del petróleo, es difícil de calibrar en periodos tan extraordinariamente largos.
En todo caso, fuentes del sector energético consideran que, teniendo en cuenta la amplitud del proyecto de Gassi Touil, y la importancia de esta ambiciosa alianza, Repsol y Gas Natural, exigirán más de dos mil millones de euros por lucro cesante. Los responsables de Repsol, compañía presidida por Antonio Brufau, y Gas Natural, a cuyo frente está Salvador Gabarró, han reconocido recientemente que la resolución del arbitraje internacional va para largo, y podría demorarse incluso un año.
El proyecto Gassi Touil, de exploración, producción y comercialización de gas al Este de Argelia, se empezó en 2003. Finalmente, se puso en marcha con un presupuesto de 7.000 millones de dólares (unos 5.000 millones de euros). Gas Natural y Repsol tenían el 65% de participación; Sonatrach, el resto del capital.
En el conflicto de Gas Natural y Repsol contra Sonatrach, el Gobierno español ha pasado de puntillas, a pesar del alto componente político y geoestratégico que desde el sector energético se ha atribuido a esta batalla. Las tensiones a cuenta del Sahara entre Argelia y el Gobierno de España no han ayudado, a pesar de la importancia que para este país tiene el suministro de gas argelino. En 2007, Argelia suministró el 37% de todo el gas que importó España.
Esa cifra supone seis puntos porcentuales más que en 2006. Por primera vez desde hacía varios años, se rompió la tendencia a la baja en la dependencia energética española hacia Argelia.
El mercado gasístico, con unos precios al alza, ha hecho que los grandes colosos estatales como Sonatrach y el ruso Gazprom, propietarios de reservas, sean cada vez más poderosos y ambiciosos. No sólo quieren ser proveedores.
También quieren mercado, es decir, vender ellos mismos el gas directamente a Europa, sin intermediarios, apropiándose así de toda la cadena de valor del negocio del gas.
El gigante estatal de Argelia, que en octubre logró licencia para vender gas sin límites en territorio español, tiene a punto su maquinaria comercial para lanzarse a por España. Acaba de entrar en la asociación de comercializadores Sedigas y ya busca clientes, como adelantó EXPANSIÓN el pasado día 22.
El propio Gobierno español ha dado barra libre a Sonatrach, ya que la licencia concedida en octubre, en la práctica, eliminaba las restricciones de venta impuestas a Sonatrach anteriormente, de mil millones de metros cúbicos de gas al año (en torno al 3% del que se consume en España).
El Gobierno también ha eliminado las restricciones que se impusieron a Sonatrach en Medgaz, la sociedad que explotará el nuevo gasoducto que unirá España con Argelia. Sonatrach podrá ejercer todos sus derechos de voto (el 36%) en Medgaz, una participación que, por estatutos, le da posibilidad de veto en las decisiones de la sociedad.
Además de Gassi Touil, Repsol y Gas Natural tienen otros frentes abiertos con Sonatrach. Entre ellos, dos recursos en la Audiencia Nacional contra las decisiones del Gobierno de otorgarle licencia de comercialización ilimitada, y de levantarle las restricciones en Medgaz. Gas Natural, por su parte, tiene otros dos arbitrajes con el grupo argelino por la renegociación de precios en los contratos de abastecimiento. Sonatrach quiere subir un 20% las tarifas.
Desde M. Á. Patiño